Por Melanie Slone
“¿Por qué no te dedicas a otra cosa? No vas a probar el Bar Exam nunca”.
La Lic. Geraldine Von Borstel escuchaba estas palabras cuando no pasó el examen para abogados en California.
Hija de una situación de violencia intrafamiliar, sabía que tenía que ayudar a las mujeres migrantes en su misma situación, y no se dio por vencida. Hoy, da consultas gratuitas y lucha por los derechos de las mujeres inmigrantes en su comunidad.
Hagamos limonada

La Lic. Von Borstel nació en La Paz, México, donde también estudió derecho. Después de graduarse, vino con su madre, una ciudadana estadounidense, a vivir a California.
A pesar de contar con la ciudadanía, se sintió como muchos inmigrantes, con unos $100 en la cuenta bancaria y con un inglés bastante pobre.
Pero la barrera más imponente fue relacionada con su carrera. “Investigué cómo yo podría ejercer mi carrera en Estados Unidos, y ahí fue el inicio de un camino muy largo con muchas trabas, muchas piedras, muchas cosas que tuve que superar.”
Para hacer valer su carrera en California, buscaba cursos para abogados extranjeros que le enseñaran a pasar el Bar Exam, pero tenían un costo muy alto. “Cuando la vida te da limones, pues haz limonada”, dice la licenciada. “No te puedes quedar ahí atrapada en un bache”.
Estudiaba inglés mientras trabajaba de cajera en una panadería cerca de su casa, ya que no tenía auto.
Hizo lo que pudo para prepararse, trabajando en un despacho donde llevaban casos de derechos de familia y de negocios, además de casos de inmigración.
Cuando por fin pudo presentar el examen, no lo pasó. Se dio cuenta de que tenía síntomas de déficit de atención. “Uno de los problemas que yo tenía con el examen de la barra es que se me acababa el tiempo”, recuerda.
“Afortunadamente en Estados Unidos existe la ley de acomodaciones. Si tú tienes una discapacidad que substancialmente impacta tu vida diaria, tienes acceso a acomodaciones,” explica.
Un psicólogo en San Diego aceptó hacerle las pruebas, donde se determinó que tenía tanto déficit de atención como dislexia.
La licenciada recuerda cómo esta experiencia le afectó emocionalmente. “Fue frustrante por tantos años que pasé”, dice. “Te afecta tu autoestima”.
Finalmente, pudo realizar un plan de estudios para el Bar Exam adaptado a su discapacidad. Aprobó en el primer intento.
Ser mujer en el mundo legal
La licenciada Von Borstel nos cuenta que las mujeres enfrentan obstáculos particulares. “El hecho de tener hijos para un hombre no se ha visto como una barrera laboralmente”, dice.
Cuenta que los empleadores suponen que una mamá va a llegar tarde, que va a pedir muchos permios, “todas las cosas que te van poniendo bloqueos y eso hace que no te contraten”.
Considera que ha habido un progreso en la igualdad de derechos, pero la situación de los hijos persiste. “Nunca me ha tocado escuchar en ninguna reunión del ambiente laboral que un colega hombre mencione que llegó tarde o no puede asistir a un evento por algo relacionado con sus hijos. Pero sí lo escucho de las de las mamás”.
La violencia y la inmigración

Como abogada en San Diego, la licenciada se respaldó en su experiencia. “En el área específica de migración, se enfocó en violencia doméstica porque yo sufrí violencia doméstica en mi casa en México”, recuerda. “Fue la razón por la cual nosotros nos venimos a Estados Unidos”.
Esta experiencia es clave en su trabajo hoy. “Me da una empatía y un entendimiento porque he llevado terapia para subsanar las escuelas. Me ha ayudado a educarme como profesionista para no solo reconocer que una persona está viviendo una situación de violencia, sino también para tener la capacidad de acercarme para que la persona abra su corazón y me platique la historia, que es lo que me da las herramientas para poderla ayudar legalmente”.
Además, las mujeres muchas veces enfrentan una falta de recursos económicos. Podrían depender del esposo para pagar las cuotas de migración.
También hay un desconocimiento de los recursos. “El 98% de las personas con las que yo hablo necesita ayuda con alimentos, con vivienda, transporte,” cuenta. Para ayudarlas, la licenciada se involucra con muchos grupos comunitarios y de recursos. “En verdad que mucha gente ni siquiera sabe que existe un banco de alimentos”, dice.
“Acabo de conocer una organización que está apoyando a mujeres emprendedoras, desde que vendes tamales en tu casa; si eres una mujer profesionista, te entrenan, te proveen herramientas, te dicen cómo se maneja un negocio. Y también dan préstamos”, cuenta. Es cuestión de conocer dónde buscar asistencia.
Ayuda en cada caso
“Estamos viviendo tiempos sin precedentes”, dice la licenciada Von Borstel. “Cuando doy mis consultas legales, digo que es probable que parte de la información que te esté dando hoy en una semana no aplique”. Los cambios en el sistema se están dando de manera muy rápida. “Sin embargo”, explica, “aún estamos haciendo trámites de migración; aún tenemos aprobaciones”.
Invita a la gente a realizar sus trámites migratorios con ayuda legal. “Siempre ha sido importante, pero ahora más que nunca es importante consultar con un abogado y verlo como una inversión, no como un gasto”, explica. “Hay áreas donde nunca se debe buscar un descuento o la opción más barata”.
Cada caso es distinto. “Tienes que tener una consulta de cuál es tu situación”, dice.
Advierte de las estafas y la desinformación. “Los notarios no solo no son abogados, sino que cualquier error que cometan que tal vez antes se pasaba, ahorita están revisando los casos con lupa”, dice.
“Ahorita vemos mucha desinformación en redes sociales”, advierte. Un cliente suyo vio algo en TikTok y pensaba que tenía que irse a México. Pero la Lic. Von Borstel le explicó que su caso aplicaba bajo la última amnistía. “Hicimos una estrategia y ahorita está en trámite de residencia”, cuenta. Imagínense que hubiera hecho caso al TikTok.
Ella considera que los abogados deben estar disponibles para la comunidad mediante eventos comunitarios, clínicas legales y trabajo sin costo. “Creo que ahorita la comunidad está con mucha necesidad de vernos como abogados en persona. Hay mucha desinformación, mucha ansiedad, mucha preocupación”, cuenta.
“No es que tengamos una varita mágica y llegamos a un evento y arreglemos todo”, explica, pero estar presentes con la comunidad ayuda a tranquilizar a la gente y protegerla contra fraudes.
Pueden agendar una consulta gratuita con la Lic. Von Borstel en su WhatsApp: 760-330-3435.




