Erica Alfaro, oradora del Festival Latino del Libro y la Familia, comparte esperanza a través de la narración de historias
Por Melanie Slone
Cuando Erica Alfaro se graduó con una maestría de la Universidad Estatal de San Diego en 2019, le dijo a su madre, “Mamita, lo logramos”.
Su madre lloró. “Todas esas horas trabajando en los campos, todos esos sacrificios valieron la pena”.
Erica se tomó su foto de graduación en los campos junto a sus padres, “para honrar sus sacrificios.” Cuando las imágenes acapararon titulares en todo el mundo, ella se sintió abrumada. “Al principio fue algo intimidante, porque a veces soy un poco tímida cuando se trata de hablar inglés”.
Pero sintió que había encontrado su propósito; más tarde escribió tres libros y se convirtió en oradora principal y mentora de otros autores. “Quiero compartir mi historia para inspirar, dar esperanza a los demás. Si logro marcar la diferencia en la vida de una sola persona, eso significa que todo lo que viví valió la pena”.
Una historia de sacrificio y fortaleza

El mensaje principal de mi historia es que las personas pueden salir adelante a pesar de la adversidad, dice Erica.
Nacida en Fresno, Erica se mudó a Tijuana cuando su madre fue deportada. Tenía 13 años cuando su familia—compuesta por cinco miembros—regresó para instalarse en un departamento de dos habitaciones en Oceanside, el cual compartían con otra familia y una pareja.
Sus padres, que no sabían leer y trabajaban 11 horas al día, seis días a la semana, en los campos de cultivo, querían que sus hijos recibieran una educación estadounidense y aprendieran inglés.
Cuando Erica se convirtió en madre adolescente a los 15 años, abandonó la escuela secundaria y se fue a vivir con el padre de su hijo. Fue entonces cuando se convirtió en víctima de violencia doméstica. Cuando ella y su bebé de nueve meses se vieron obligados a dormir a la intemperie, algo se quebró en su interior. “Una puede soportar que alguien le haga daño; pero cuando siente que esa persona también va a lastimar a sus hijos, es cuando una decide actuar”, afirma.
Erica regresó a vivir con sus padres en un departamento de una sola habitación y dormía en el sofá junto a su bebé. “Estaba aterrorizada, pero tenía la firme determinación de brindarle una vida mejor a mi hijo”, relata. “Todos los días le prometía, ‘Oye, cariño, algún día mamá tendrá una carrera profesional; compraremos una casa y tendremos un perrito’”.
En la escuela secundaria conoció a un maestro llamado Sr. Lee, quien le dijo: “Prométeme que irás a la universidad. Eres capaz y sé que puedes lograrlo”.
En MiraCosta College, Erica conoció a la consejera Candelaria Owens. “Ella se convirtió en mi primer modelo a seguir, pues fue la primera profesional latina con la que tuve un trato cercano”, comenta. “Me decía a mí misma, algún día quiero ser como ella—alguien que aliente a los demás a creer en sí mismos y a soñar en grande”.
Poco después de que Erica fuera aceptada en el programa de psicología de Cal State San Marcos, a su hijo le diagnosticaron parálisis cerebral. “Le pregunté al especialista qué causa la parálisis cerebral”, recuerda ella. “En cuanto él respondió que una lesión cerebral durante el embarazo, recordé que el padre de mi hijo solía golpearme cuando yo estaba embarazada”.

Erica se culpó a sí misma y cayó en una profunda depresión. “En un hogar hispano, no hablamos de emociones”, dice. “Mis padres no saben leer ni escribir, y lo único que conocían era el trabajo duro”.
Ella comenzó a descuidar sus estudios. “Fui dada de baja. Durante un año y medio, dejé de asistir a la escuela. Simplemente, ya no me importaba”.
Una mañana, mientras preparaba a su hijo para ir a la escuela, él le preguntó: “Mamá, ¿recuerdas que solías decir que algún día tendrías una carrera, que compraríamos una casa y tendríamos un perrito? ¿Qué pasó, mamá?”.
Erica regresó a los estudios, pero su salud se resintió. “Recuerdo que lo único que buscaba durante todos mis años en la universidad era esperanza, una historia que me inspirara a seguir adelante. No encontraba libros en español con los que me sintiera identificada, que me hicieran ver que mis sueños eran realistas”.
Obtuvo su título en 2017, año en que fue seleccionada para ser la oradora principal en la ceremonia de graduación. “Graduarme de Cal State San Marcos, compartir mi historia y ver el impacto que esta tuvo en otras personas fue el momento en que comprendí que una historia es poderosa, que puede brindar esperanza a los demás… Muchos estudiantes se me acercaron y me dijeron, ‘Muchas gracias. Esto era justo lo que necesitaba’”.
La dueña de un negocio se puso en contacto con ella y costeó su maestría en Educación en la Universidad Estatal de San Diego.
El poder de nuestras historias
Erica recibió miles de mensajes de personas que le decían que ella las inspiraba. “Fue entonces cuando me di cuenta de que ya no se trataba de mí; había alguien allá afuera que realmente necesitaba escuchar esa historia”. En 2020, comenzó a escribir su autobiografía Cosechando sueños, publicado en 2021.
Cuando Erica fue invitada como oradora a una universidad, le preguntaron cuál era su tarifa por dar conferencias. Ella comenzó cobrando entre 300 y 500 dólares.
Un día, en el Southwestern College, le comentaron que había logrado conectar mejor con los estudiantes que un orador que les había cobrado 7500 dólares. Ella afirma que, al no valorar su propio trabajo, estaba perjudicando a todas las personas que vendrían después de ella; por ello, aprendió a cobrar lo que su experiencia realmente valía.
Erica puso en marcha un programa de mentoría para escritores al enterarse de que menos del 8 % de los autores en los Estados Unidos son hispanos. Después de que una mujer a la que ella había asesorado publicara su primera historia, Erica publicó en Facebook que guiaría a cinco personas en el proceso de escribir su primer libro. “¡Recibí 45 mensajes en menos de 10 minutos!”, cuenta ella.
Hasta la fecha, ha asesorado a 45 personas, de las cuales 25 han logrado publicar sus libros con éxito.

“Todo comenzó porque la Erica de antaño buscaba modelos a seguir. Buscaba libros que la inspiraran. No contaba con mucha orientación en lo que respecta a la profesión de ser una oradora o autora latina”, comenta. “Tenía muchísimas dudas y el camino se sentía muy solitario, por lo que creé estos grupos: para que todos los nuevos escritores sepan que no están solos y que sus historias importan”.
Trabaja con cualquier persona que desee compartir su historia. “Solía pensar que solo podía inspirar a mi comunidad latina, pero luego me di cuenta de que existen tantos sentimientos universales en el ser humano que puedo inspirar a cualquiera”.
Hoy en día, Erica es oradora principal, mentora y capacitadora corporativa; ha impartido más de 400 presentaciones en los últimos siete años, incluyendo charlas para corporaciones como McDonald’s y Disneyland.
Sin embargo, asegura que el camino no ha sido fácil. “Si todo fuera perfecto, sería aburrido; por eso entiendo que los momentos difíciles de la vida no están ahí para detenernos, sino para hacernos más fuertes”, dice.
“Me fijo metas y simplemente empiezo a trabajar para alcanzarlas; pero sé que, incluso si no lo logro, la persona en la que me convertiré será lo que verdaderamente importe”.
Los libros en nuestras vidas
“Mi casa está llena de libros”, dice Erica. “Todos en mi casa leen. Les diría a los padres que se aseguren de tener estanterías con muchos libros… que no solo les digan a sus hijos que lean, sino que se aseguren de que sus hijos los vean a ellos leyendo”.
Afirma que los padres pueden mostrar a sus hijos historias de esperanza. “Sus hijos son capaces de lograr mucho más de lo que ellos creen”. El Festival Latino del Libro y de la Familia es un lugar “donde los niños pueden ver modelos a seguir y e inspirarse para soñar en grande… explorar una amplia variedad de libros, conocer autores y ver que ellos también pueden convertirse en autores”.
Por último, Erica anima a las familias a centrarse en las cosas que pueden controlar. “Si se sienten atacados o sienten que no se les valora como comunidad, deben comprender que hay personas que sí los valoran. Céntrense en lo positivo y en las personas a las que sí les importan, porque no es lo que nos sucede, sino cómo reaccionamos ante ello”.
¡Conozcan a Erica y consigan su autógrafo en el Festival Latino del Libro y de la Familia, en MiraCosta College el 25 de abril!
Para recibir mentoría como autor, visite ericaalfaro.com y complete el formulario de contacto.



